Health Information

Las guarderías podrían ayudar a los hijos de madres deprimidas

Las guarderías podrían ayudar a los hijos de madres deprimidas

Mostraban menos señales de problemas emocionales si no eran atendidos exclusivamente por la madre

MIÉRCOLES, 19 de junio (HealthDay News) -- Los hijos pequeños de madres deprimidas podrían desarrollar menos problemas emocionales si pasan un tiempo en algún tipo de guardería, sugiere un estudio reciente.

La investigación canadiense no prueba de manera definitiva que los niños se beneficien de la atención de personas que no sean sus madres afligidas y no examina los costos potencialmente altos de los tipos alternativos de atención. El estudio tampoco observa el rol de los papás en la atención de los niños.

Sin embargo, los expertos afirmaron que el estudio provee evidencia firme del valor de las guarderías cuando la madre se enfrente a la depresión.

"El mensaje principal es que las guarderías al parecer hacen que las cosas cambien mucho a largo plazo", aseguró Alan Kazdin, profesos de psiquiatría infantil en la Universidad de Yale. "No es trivial y no se trata solo de hacer de niñera".

El tema son los hijos de madres con depresión, una afección que, según los cálculos, sufren en algún momento entre el 30 y el 40 por ciento de las madres en edad fértil. Aunque es difícil comprender del todo cómo se ven afectados los niños, "las madres deprimidas probablemente se involucren menos, sean más inconstantes, negativas e indiferentes, y es menos probable que sean cálidas y comprensivas", explicó Susan Campbell, profesora de psicología de la Universidad de Pittsburgh.

En el nuevo estudio, los investigadores canadienses dieron seguimiento a 1,759 niños que tenían entre 5 meses y 5 años de edad. Los investigadores rastrearon los problemas emocionales de los niños, como la ansiedad de separación y la incapacidad de socializar con los demás, tras los 17 meses de edad.

Los investigadores también dieron seguimiento a las madres, atentos a señales de depresión. Y monitorizaron si los niños eran cuidados regularmente por sus parientes, niñeras externas o en guarderías.

Tras ajustar las estadísticas para que varios factores no las sesgaran, los investigadores hallaron que alrededor del doce por ciento de los niños de madres no deprimidas mostraban señales de problemas emocionales, comentó la autora del estudio, Catherine Herba, profesora asistente de psicología de la Universidad de Quebec, en Montreal. Pero esa cifra aumentó al 32 por ciento entre los hijos de madres que estaban deprimidas y que no recibían cuidados regulares de ninguna otra persona aparte de sus madres.

Sin embargo, esa cifra se redujo al 7 por ciento entre los niños cuyas madres estaban deprimidas y que asistían en una guardería. Se redujo entre un 15 y un 18 por ciento entre aquellos cuyas madres estaban deprimidas y que eran atendidos por un familiar o una niñera, apuntó Herba.

¿Qué ocurre? Campbell dijo que las guarderías grupales pueden proveer estructura, juguetes y actividades, y oportunidades de socializar con otros niños, al mismo tiempo que proveen un descanso a las madres estresadas.

Herba dijo que las investigaciones futuras deben explorar otros aspectos sobre cómo las guarderías influyen en las vidas de los niños, por ejemplo la forma en que la calidad de la atención afecta el resultado. Dijo que por ahora "debemos pensar en cómo podemos respaldar mejor a las madres y a las familias".

El estudio aparece en la edición en línea del 19 de junio de la revista JAMA Psychiatry.

Más información

Para más información sobre las guarderías (http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/childcare.html ), visite la Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com (http://holadoctor.com )

© Derechos de autor 2013, HealthDay

logo

FUENTES: Alan Kazdin, Ph.D., professor, psychology and child psychiatry, Yale University, New Haven, Conn.; Catherine Herba, Ph.D., assistant professor, psychology, University of Quebec at Montreal; Susan Campbell, Ph.D., professor, psychology, University of Pittsburgh; June 19, 2013, JAMA Psychiatry, online