Definición
La estenosis del conducto lagrimal implica el estrechamiento del canal lagrimal (conducto lagrimal). Esta afección puede presentarse en niños y adultos. Esta hoja informativa se centrará en la estenosis del conducto lagrimal en niños (bebés).
Conducto lagrimal
Causas
En algunos bebés, los problemas en el desarrollo normal pueden provocar la oclusión del conducto lagrimal. Una membrana delgada puede cubrir la abertura del conducto hacia la nariz.
Factores de riesgo
Los siguientes factores aumentan la posibilidad de que su bebé manifieste estenosis del conducto lagrimal:
- Parto prematuro
- Desarrollo anormal de la cara o del cráneo
Síntomas
Si su bebé tiene alguno de estos síntomas, no asuma que se debe a una estenosis del conducto lagrimal. Estos síntomas podrían ser causados por otras afecciones. Infórmele al médico si su bebé presenta algo de lo siguiente:
- Lagrimeo excesivo
- Enrojecimiento o irritación de los ojos recurrentes
- Infección del conducto lagrimal ( dacriocistitis ), que provoca enrojecimiento, calor, inflamación alrededor del ojo y secreción con pus
- Secreción turbia o similar al moco del conducto lagrimal
- Costras en el párpado
- Lágrimas con sangre
Diagnóstico
El médico le preguntará sobre los síntomas de su bebé y los antecedentes médicos. El médico realizará un examen. Es posible que su hijo necesite acudir a un médico que se especialice en afecciones oculares en los niños. El oculista puede realizar una prueba de desaparición de colorante. Esta prueba ayudará a confirmar si hay una obstrucción en el conducto lagrimal.
Tratamiento
Hable con el médico sobre el mejor plan de tratamiento para el bebé. En los lactantes, esta afección a menudo se cura por sí misma durante el primer año de vida. Puede tratarse con masajes o abriendo el conducto lagrimal ocluido.
Las opciones de tratamiento incluyen:
- Masajes: el médico puede presionar suavemente el área donde el conducto lagrimal sale del ojo, entre el ojo y la nariz del bebé. Esto ayuda a empujar las lágrimas a través del conducto.
- Sonda: el médico puede pasar una sonda pequeña en el conducto para abrirlo. En algunos casos, los conductos pueden dilatarse con un globo o un tubo expansible para mantenerlos abiertos.
- Cirugía: en algunos casos, puede necesitarse cirugía para abrir el conducto. En un tipo de cirugía, el médico coloca un instrumento flexible pequeño en el conducto lagrimal para ver qué está causando la oclusión. Luego el médico puede hacer pasar líquido a través del instrumento. Puede usarse un láser para abrir la obstrucción.



